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Lavado de activos: un riesgo para los emprendimientos.

Estamos viviendo en una época en la que transformamos las palabras

Ahora reconocemos a los trabajadores independientes como un “freelancers” o a la construcción de nuevos emprendimientos como “startup”.


Además de otorgarle nuevos nombres a las nuevas dinámicas económicas, obviamos los riesgos que significa entrar en el mercado, en especial en uno que está fuertemente regulado como el colombiano.


Estos riesgos nacen, puntualmente, desde el mismo momento en que salimos a canalizar recursos para nuestra empresa emergente


Los recursos muchas veces provienen de fuentes conocidas (familiares, amigos, bancos), pero en otras ocasiones el origen de esos fondos de capitalización es desconocido y pueden generar riesgos innecesarios que frenan nuestros sueños.


En ese sentido...


Las sociedades por acciones simplificadas (SAS) y las entidades sin ánimo de lucro (ESALES), por sus estructuras flexibles y al no estar vigiladas por la Superintendencia de Sociedades o por la Superfinanciera, constituyen un riesgo que facilita el lavado de activos. Este riesgo también se extiende a personas naturales que de forma autónoma construyen sus negocios, alejados de estructuras formales.


La pregunta pertinente es: ¿cómo protejo mi negocio, mi sueño o mi emprendimiento?


En primera instancia, es fundamental contar con el apoyo de un experto que asesore los procesos de fondeo de capitales, rastreo de inversión y capitalización societaria. Es decir, una persona instruida en SAGRLFAT 4.0 o bien que reconozca las normas que en la materia ha expedido la Supersociedades o la Superfinanciera.


No es necesario ser una sociedad vigilada para contar con un sistema de autogestión de riesgos en lavado de activos o financiación del terrorismo. Pero sí es necesario contar con filtros y mecanismos que ayuden a reducir o mitigar los riesgos asociados con el ingreso de recursos a la empresa emergente.


Recomendaciones a tener en cuenta

  • Una medida de ayuda proporcional al tamaño de la empresa, que no genere costos excesivos o injustificables.

  • Hacer consultas sobre otros en quien tenga interés en bases de datos públicas y verificar si esta es una persona expuesta políticamente.

  • Investigar si en las bases de datos públicas existen noticias que puedan traducirse en riesgo reputacional o de contagio para nuestro emprendimiento.

  • Ser transparente en la entrega de la información.

  • La existencia de cláusulas en nuestros contratos de capitalización que determinen el origen legal de los fondos.

  • Realizar debidas diligencias sobre los potenciales inversionistas.

  • Procurar utilizar los canales financieros autorizados a efectos de que exista trazabilidad sobre las operaciones.

Adicionalmente, resulta primordial...


Tener un sistema de autogestión de riesgos proporcional a nuestra empresa, con el fin de prevenir la exposición a un proceso de lavado de activos o de enriquecimiento ilícito de particular.


Debido a los estándares que hay en Colombia, en el marco de un proceso judicial la carga de la prueba se invierte y, por ello, estaremos obligados a probar el origen lícito de los recursos que están alimentando nuestro emprendimiento.


En Colombia el lavado de activos no se relaciona exclusivamente con el narcotráfico, sino que, en la actualidad, tiene mayor alcance y es considerado un delito transversal a múltiples actividades delictivas. De hecho, cuenta con 55 delitos subyacentes establecidos en el Código Penal.


Clúster legal cuenta con una guía preventiva que actúa en situaciones que podrían perjudicar o frenar sus proyectos, vigilando la procedencia de sus recursos de inversión. ¡Descarga el E-book! para mantenerte al tanto de los riesgos que puedes mitigar en tu emprendimiento.

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